lunes, 21 de agosto de 2017

Yo estoy lejos, aquí.

Como empezaba a estar ausente, empezamos por llamarlo “distraído”. Luego, una vez que no hizo caso a lo que esperábamos de él, empezamos a llamarlo “egoísta”. Cuando al final se decidió a dejarlo todo atrás –incluidos nosotros, más sencillo fue empezar a llamarlo hijo de puta;  así sin comillas.

Diario de un Moto/Circuito (2017)

Omar Alej. 


Yo estoy lejos, aquí.
A millones de años luz
de mi propio desventura
o paraíso;
puede que decirlo
suene en algo a pretensión
y también puede que haya mucho
de mi ausencia.
Sin embargo, al estar lejos
solamente puedo estar en donde estoy.

Con la mente siguiendo
detrás de la idea de seguir
a pesar del destino.
Con los ojos mirando las formas
de aquello que era
y que no logró ser más.
Porque el tiempo descubre diseños;
pero no los conserva.

Yo estoy lejos de querer ser
tan solo uno
y uno tan solo.

Tú querrás una casa,
tus hermanos un viaje,
los que ven un paisaje,
los de abajo escaleras,
tus amigos la playa, pastillas
y toda una vida en la orilla;
pero yo quiero quedarme adentro
donde lo que me duele
no es el dolor…

Yo estoy lejos,
luchando el combate
contra mí mismo
y escucho que afuera
explotan las calles,
que crujen los huesos
y que las pieles se queman.

Lo que no hay afuera
es el sonido de los golpes
que, uno tras otro,
voy pegándome a mí
en busca de hacerme volver
a pesar de venir desde la infidelidad.

No soy de pedir y pido muy poco.
Lo quiero es vivir y fumar
y -si puede ser, pensar y beber,
mientras pienso en alguna otra tarde
en la que estaba bebiendo y pensando
en lo lejos que estoy del sonido que cruza las tempestades,
para volverse cercano y re armarme del aire,
del agua, del fuego y la tierra: que son necesarios
cuando faltan motivos, para regresar.

Omar Alej.

viernes, 18 de agosto de 2017

El novio de la noche.

Confuso para cualquier otro
pero para mí
pleno empleo.

Otro Poeta. Leonard Cohen. 



Durante el día recojo
lo que la noche dejó…

También quiero decir
que hay algo de enfermo
en vestir los desiertos
de la oscuridad desnuda
con el vulgar brillo de focos.

El resultado es la rabia
de un perro abolido,
lo voluptuoso, felino,
de una cortina quemada.

El silencio no es tal
y en el recuento me suman ojos apagados
conduciendo autobuses,
taxis, mini-vanes y camiones escolares;
quiero encontrar a quien vuelva a mirar
y me reconozca
como a quien le ha revelado palabras
de los primeros hombres…

Aquella frase es mi alma,
la fe que tengo en el infortunio de tenerla,
para llegar a los que una llegada no llega.

Durante el día recojo
lo que la noche dejó…

Es una labor que nadie me dio,
algo que aprendí sin tener un maestro
y cuando pregunté
me mandaron a quedarme mirando la pared.

Supongo que hay otros
¿Llevaran como yo
todo el día recogiendo
lo que la noche dejó?

Entonces, después,
durante un descanso que me otorgo,
al ver mi cara en liquidez en los cristales.

Supongo que estoy haciendo el amor;
para los sitios vacíos
en los que nadie celebra un beso
de cumpleaños.

Ojala fuera más grande
y ver lo que oculta el horizonte;
pero todo lo que llevo por dentro,
la pasión de mi piel
y el río de mi voz,
se congelan a partir de los pasos
que emprendo hacia otros.

Podría llevar un diario
de mi absurda tarea
igual nadie me cree
que la luna cada día
abandona a la tarde
y se va por ahí olvidando,
entre copas y gramos y cuero
y mares de sabanas blancas
en mugrosos hoteles.

Lo sé,
no hay oficina de cobro,
no tengo un sindicato
ni puedo esperar una jubilación
en calma, ya que la estupidez no descansa.

Tan sólo hago lo mio; 
durante el día recojo
lo que la noche dejó.
Por eso vengo cansado,
sin haber dormido.


Omar Alej. 

jueves, 17 de agosto de 2017

La novia del día.

Los que no estemos desesperados,
desesperémonos.
Los que no estemos muertos,
juntémonos.

Juntémonos. Claudio Bertoni. 


Todo, todo, de Dolores, es bonito;
yo podría quedarme ciego y seguir siendo el testigo
de las costas que levanta de sus pasos.

Es amable con los gallos
y los perros se hacen roscas en sus pies
cuando se sienta en su silla mecedora
a ver las hojas de abedules que se mueven
en el bosque que hay pasando en su cabeza.

No agoniza con los cambios de estaciones,
ella sabe que en invierno hace frío
y que en verano hace calor.

Todo, todo, de Dolores, es Bonito;
tan bajita como un lince
y graciosa como un poco de azúcar
en una taza de café amargo.

Me saluda y pone poses de patrona
cuando observa y me descubre
que la miro a través de los barrotes de la reja.
Me sonroja que me diga que me ha visto,
que me va a crecer un bulto en las pupilas  
por mirar lo que no es para mirarse
por un tonto.

En el pueblo hay señoras con más rojo
decorándoles los labios;
pero nadie que sonría y haga lluvia de libélulas azules
en la forma en que lo hace; a raíz de una ilusión que sigue fresca
en su memoria.

Todo, todo, es tan bonito,
cuando pasa tarareando melodías;
si la brisa se congela en un instante,
a la mañana,
es por verla ir dejando rastros verdes
a través de las cortinas que hace el viento
y hay afán en cada fruto por servirle de sabor
cuando se marcan las doce.

De Dolores
han escrito los poetas,
han cantado los cantantes,
han bajado los que suben
y han tocado los que tocan
con el alma de los tactos.

Pero solo yo sé
que todo, todo, de Dolores, es bonito:

Sus cabellos,
sus dos tibias,
sus lunares
y ese modo de salir hacia la calle
con la vista simplemente hacia adelante
sin querer más que a ese día
al que ella inyecta sol en vena pa´ que sueñe.

Omar Alej.

miércoles, 16 de agosto de 2017

La novia del lobo.

Sí, he renunciado a muchas cosas
en los últimos minutos
incluido el gran honor
de decir te quiero.

Otro Poeta. Leonard Cohen. 


No quieres pensar en ello,
lo que a ti te gustaría
es poder dormir durante días
y que al despertar volviera a ser la noche,
de la luna como un queso
y las estrellas como brasas,
en la que él te prometió
salir del bosque.

Hoy no queda, para ti,
más que una línea por respuesta
y dice adiós desde que inicia hasta que acaba; 
pero hay alguien que te quiere,
como el valle quiere al fuego
y los alacranes unas alas,
por muy poco que te importe.

Desistes de apostar por la derrota
y me cuentas una historia, apenada y aburrida;
yo me trueno los dedos al escucharte decir
que no hay distinción
entre lo que llega
y aquello que dejaste.
En ti -por tu par de ojos rotos,
parece sabia la sentencia tan vulgar
que dice que todos los hombres son iguales…

Alguna vez fui a tu cama;
al bailar giramos tanto que caímos
en la misma telaraña, separados.
Aquel beso, al final, era un gramo de ti
que duraría más allá de los muelles que esperan
a los barcos hundidos:

No hay reclamo en decirte
que lo que amo de ti
es el amor escondido con el que me amas.

Más cruel me parece
que tus rasgos de india
los hayas cortado con la navaja de afeitar
que dejó en tu lavabo el ultimo lobo
que te prometió que saldría
del bosque.

Ya no brotas al centro de las elegancias,
para irrumpir con un arreglo de flores,
como una corona, sobre tu cabeza…
los vagones son menos
y cada viaje es un mismo
desentrañar la soledad en el sexo
de extraños.

Estás mirando si digo o qué hago,
queriendo ver por adentro
si es que hay algo igual a ti;
bebo el último trago,
estoy en paz en lo acordado con el whisky:

Empiezo a reír y a llorar,
a llorar y a reír, otra vez de todo.

Sé que hay alguien que te quiere;
pero ¿quién puede contra el alud de nieve
que descansa en todo y listo para enterrarnos?

Omar Alej.

martes, 15 de agosto de 2017

El tiempo dirá que Charlie Parker murió.

Después volviste a Francia (¿o era Holanda?) y desde entonces hemos sido buenos amigos. A veces, cuando los colibríes están quietos, huelo como te pudres al otro lado del mundo.

Como Tú. Leonard Cohen. 


El tiempo dirá que Charlie Parker murió,
se hablará de la semana en que vivimos de noche
durante los siete días que tarda
en comenzar a andar el progreso…

Se agrandaran los que dicen
que todo llega a su fin y se acaba;
que casi es mejor no sentir
ni el picazón de los dedos que a veces da
una vergüenza.

Se publicará sobre los titulares
de cuando subieron los precios del alma,
hasta el punto de niños nonatos; soñados
a tres pesos por minuto: en formas de prepago,
obviamente.

Los cuenta-cuentos se irán a la cama,
despiertos de miedo
por no encontrar más historia
que la de un mundo en franca agonía
donde la vida es vacía y ya nadie era nadie.

Con tinta-neblina
escribirán los poetas los versos;
echando de menos la voz
de los altos cantantes que bajaban cantando
desde las altas colinas…

Pero tú y yo sabemos
que también murió nuestra madre,
aun si no fuera importante
ni hubiera enlazado a musa alguna
sus ojos.

Defenderemos los golpes
de una amenazada fortuna
que nos hizo suyos,
hoja a hoja, en un libro
que nadie escribirá de nosotros.

Mañana es una espiral que repite
todas las caídas que de la tierra
cayeron al cielo
dejando en penumbras
la plantación de un futuro mejor.

Además, sin las manos conscientes
de lo que cuesta esperar,
con la esperanza entre manos,
el tiempo dirá que Charlie Parker Murió
y que eso es todo cuanto ha pasado…

Pero tú y yo sabemos
también reír en la sala de espera
de un hospital que se mueve
hasta ponerse debajo
de toda evidencia de amor.

Para ti y para mi recordamos;
sobre la mesa, junto a las navajas,
estaba, sonriendo, una vieja historieta:

En las viñetas se ve que hay un reloj
avanzando hacia atrás.

Omar Alej.

lunes, 14 de agosto de 2017

No hay cinismo en mis mentiras: juro y no miento.

Y tú no te das cuenta del cambio
Y no te das cuenta de lo que cantas
Y no te acuerdas de lo que gimes
Yo al contrario
Escucho minuciosamente tu lamento.

Cecilia. Claudio Bertoni. 


No me digas que lo soy
solamente porque he dicho que lo sea;
llámame estafador cuando mi estafa
se proponga el mar en sal
y no al revés: la sal en mares.

Es verdad que miento en todo,
ante todos
y en gran parte por mentirme
a mi primero; no supero con mi fuerza
la ficción que me heredaron y hago otra,
inclinada a complacerme.

Sin embargo no es mentira si te digo
que más cierto es lo que sueño
que cualquier notoriedad en realidad.
Así acabo confundido,
doy por mío y doy por tuyo
que hay un algo que se cura
si negamos que está enfermo.

Por ejemplo no es lo falso
que soy nido si hace lluvia
y tienes frío de pajarillo,
que mañana me dirás qué bien que hice  
en engañarte…
más cinismo es creer que no queda alguna fe
a la cual hacerle media historia
con mi cuerpo entre tu cuerpo
entre la parte posterior de un universo paralelo.  

Por ejemplo no es lo falso
que estés buena y de tan buena que tú estás,
yo te quiera todavía
aun si no llego a quererte nunca más
ni alguna vez.

Si miento es que quiero tener,
aun a costa de la verdad
en la que se encuentran los perdidos,
eso hermoso que hay detrás de ciertas leyes:

Una casa allá, en la luna.
Una máscara que muestre lo que soy,
si es que soy algo.
Que aunque lejos
me calientes de un abrazo
que le das a otros fulanos, porque es cierto;
yo te juro que es muy cierto
cuando cierro las dos manos
-y los ojos,
que de pronto caminamos
porque hicimos el amor
hasta verlo andar despacio entre las calles.

Miento, eso es cierto:
No se llena un corazón por entregarlo.
Pero sin criminalidad,
con el único agravio de ir en contra de ese pesimismo
que se muestra en sus holgados pantalones
y sin que nadie lo ametralle…

En los días que son hijos de las sombras
me escucharas mintiendo a fondo.
Diré que amanece la mañana a una luz muy rebosante
de salud, con tan solo abrir a la puerta;
pero, aclaro, no lo digo porque sea cínico,
lo digo porque soy algo orgulloso
y quiero darte un plan mejor
que solo el cruce de un planeta
con una pelota repleta de gases.

Omar Alej.

viernes, 4 de agosto de 2017

Siento como tú. Como a ti te pasa.

Así lo hice durante 30 años
pero seguí volviendo
para que supieras lo jodido que era eso.

MIRANDO MIS SUEÑOS. LEONARD COHEN.


Siento como tú.
Todo lo que no puedo explicar me posee
hasta el punto en el que no puedo recordar
el sabor de las galletas que comimos, hace apenas unas horas.
También lloro entendiendo que hay mala fortuna
y que nadie hubiera podido evitar que cayera la moneda;
pero sin poder dejar de llorar es que lo entiendo.
Como a ti te pasa.
Me digo feliz subido en la balsa
que me ha de llevar al final de los ríos interiores de la montaña
a la que no hay forma de darle la espalda, porque queda adelante.
Como tú me quieres, así yo te quiero
y del mismo modo en el que no te puedo pedir que imagines
el vuelo que sufro;
no puedes pedirme que sepa hasta donde llega tu dolor.
Siento como tú.
Llegan los días oscuros, sin llegar a dejarlos atrás,
que a veces de nuevo amanecen
y cubiertos de aceite entran por el cerrojo;
me toman del cabello y fuerzan mis parpados,
para que les mire las uñas crecidas
que dejé en el descuido de una tarde a la sombra,
leyendo Barnaby Rudge.
Como a ti te pasa.
Hay cuartos secretos, dentro de mi espíritu,
inaccesibles, para cualquier espiritualidad…
desconozco el alcance de las sombras que llaman
desde los calabozos a mi corazón;
comparto, Mi Niña, contigo el martirio
de salir del tablero de las damas chinas
cuando estamos jugando.
Siento como tú.
Crecientes pasajes de un presentimiento
y en plena madrugada,
sin un solo aumento del viento,
la llama en la vela se apaga.
Como a ti te pasa.
No tengo armaduras mejores
que la simple piel que me cubre;
hecho de huesos la corriente me lleva,
las flechas me buscan,
las pasiones me evaden
y causo indiferencia a los peces
en los que sueño convertirme.
Siento como tú.
Todo un futuro rompiendo
cada paso que dimos durante el pasado.

¿Crees que estamos contactados por algún tipo de hilo
invisible que conecta el todo con la nada?
Prefiero decir que hemos elegido estar aquí
a pesar de los inventos que motivan separarnos
y mirar hacia otro lado
cuando el árbol, desde la raíz, deja caer las hojas.

Ojala que como yo
te sientas ilusoria
y hasta en paz con la esperanza.

Omar Alej.